No todo el mundo disfruta la sensación de llevar bolas chinas, pero no se puede negar que son fantásticas para fortalecer el suelo pélvico. Para mi gusto personal, la mayoría son demasiadas grandes, tanto que son incomodas para introducir, y al sacarlas, una se siente como una gallina poniendo un huevo. Prefiero las que son pequeñas y pesadas, ya que son más cómodas y siento que estoy trabajando la zona más. Es muy importante escoger unas de calidad, limpiarlas muy bien antes de su uso, y evitar las que son texturadas o las que tienen un agujero donde pasa las cuerda,  o cuerdas de tela, ya que son imposibles de limpiar. Aquí encontrarás todas las que he probado reseñado.
Reseña bolas chinas L1 de OVO

Reseña bolas chinas L1 de OVO

Hacía mucho que no probaba unas bolas chinas nuevas. Para mi último día de playa, fui acompañada de L1, unas bolas chinas de OVO. Cuenta con cuatro esferas de diferentes pesos intercambiables para un perfecto entrenamiento del suelo pélvico. Podrás combinarlas a tu antojo. Incluye dos bolas azules de 29 gr. y dos bolas plateadas de 37 gr., que se unen a un cordón de silicona blanca.