Confesiones de mi primera pedicura profesional

Era una tarde de sábado cálida y pegajosa cuando me di cuenta de que había cometido un error por no haber reservado un tratamiento de pedicura profesional antes. El motivo que hizo crecer mi ansiedad fue que tenía una sesión fotográfica de fetichismo de pies programada para el día siguiente, donde mis pies iban a ser los protagonistas. Sabía que tenían que estar en perfectas condiciones.