Spanking (azotes)

Los azotes en en culo pueden ser un castigo morboso si forma parte de un escenario BDSM o un juego de rol.

Cuando estamos delante de un caballo muchos tenemos el instinto de pegarle en la grupa, y lo mismo ocurre cuando estamos delante de un buen culo. Puede ser muy tabú y muchos hombres se reprimen por miedo a asustar a sus novias, pero este acto puede resultar también placentero para quien recibe los azotes.

Spanking by Venus O'Hara.  Photo Daniel Bauer
Venus O’Hara by Daniel Bauer

Daniel Bauer
Siempre que uno está jugando con la idea de “dolor” es importante empezar muy suave y con intensidad leve, para que la persona sumisa pueda aguantar más y la sesión sea más duradera. Además con el metódo “poco a poco” podrás conocer mejor los límites de tu pareja.

Los instrumentos usados para el spanking son generalmente la mano desnuda, para personas más atrevidas puedes usar paddles (paletas planas de cuero), fustas de montar a caballo y los látigos “gatos de nueve colas”. Es importante recordar que no se trata de ser cruel, y convencerse de que la crueldad sensual deja más marca. Es recomendable alternar los azotes con un poco de sensualidad en forma de caricias o besos. No se trata de “ser simpático” si no de confundir a tu pareja para que no tenga ni idea de lo que va a suceder a continuación.

Spanking by Venus O'Hara. Photo Kristyan Geyr Images
Spanking by Venus O’Hara. Photo Kristyan Geyr Images

Recientemente acompañé a un amigo con inquietudes sobre el spanking a comprar una fusta. Le aconsejé ir a Decathlon, allí venden fustas de montar a caballo por menos de 4 euros cuando una fusta parecida vale 29 euros en una tienda erótica.

Spanking by Venus O'Hara. Photo Andrew O'Hara
Venus O’Hara by Andrew O’Hara

1 comentario en “Spanking (azotes)”

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