El arte del exhibicionismo

Al sentir el flash de la cámara sobre mis pechos y vientre desnudos, pensé en el exhibicionismo.

No me considero muy exhibicionista, sin embargo me encanta posar. Cuando he ido a fiestas de swingers o eventos fetichistas, soy más bien una voyeur. Me gusta disfrutar del exhibicionismo de los demás. Recientemente, fui a una fiesta fetish donde había un show realizado por dos chicas en el escenario.  Una llevaba la otra con una correa mientras caminaba por ahí como un perro al ritmo de la música. Me quedé mirándolas como si estuviera en un trance. Mientras que me encantó el espectáculo y admiré su coraje, yo nunca soñaría con ser la chica en el escenario.

 

Durante esta sesión de fotos, ya era tarde y hacía mucho frío cuando encontré este abrigo durante una pausa bien merecida. Era un abrigo típico masculino y pesaba mucho.  Cuando me lo puse me sentí como una verdadera exhibicionista. Lo abrí y escuché la voz del fotógrafo.

«¡No te muevas!»

Esta vez, yo era quien ponía el show.

Fotos Guy Moberly.

 

4 comentarios en “El arte del exhibicionismo”

  1. Como me gustan tus pequeños senos son como brevas como me gustaria besarlos y chuparte tus pezones que delicia y besar tu ombligo que maravilla

  2. Pues a mí me encanta el exhibicionismo. Sentirte expuesto y admirado, aunque tiene mas morbo, sin que te vean directamente y luego mostrarlo por ejemplo a través de un blog.
    Es como un chute de adrenalina muy excitante.
    Enhorabuena por tu blog Venus, me encanta tu frescura y sensualidad.

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