Muslos

El fetiche de los muslos es un fetiche muy popular en Japón que se llama zettai ryouiki. Según una encuesta reciente sobre el fetichismo zettai ryouiki, que significa “territorio absolto”, era el fetish secreto número 1 entre los hombres japoneses. Se refiere en concreto a la parte entre los calcetines altos y el dobladillo de una mini-falda.

    Los mejores juguetes de fetichismo de cosquillas

    En algunos kits de BDSM, los aparatos de cosquilleo de plumas que se incluyen no funcionan bien; proporcionan un poco de diversión y relajación para quien recibe las cosquillas, pero ya está. Si quieres hacer cosquillas a alguien de la manera apropiada, entonces debes considerar usar otro tipo de objetos. Los fetichistas de cosquillas de verdad lo hacen sin plumas mundanas ni pequeñas pelusas. Ellos saben qué juguetes fetichistas de cosquillas producirán los resultados deseados.

    Explorando Fetiches Nuevos

    La experiencia incluía el mismo modelo, el mismo ambiente y el mismo fotógrafo, pero el resultado fue muy diferente a todo lo que habíamos hecho antes. En lugar de centrarnos en el fetichismo de pies, cosquilleos y bondage, tal y como hicimos en sesiones previas, esta vez decidimos explorar algunos nuevos fetiches y redescubrir algunos de los antiguos.

    El arte de ir sin bragas

    Me hizo gracia cuando descubrí recientemente que era la dueña de cuatrocientos pares de bragas. No podía evitar ver la ironía ya que prefiero ir sin bragas cada vez que surja la oportunidad. No es algo que hago muy a menudo; lo reservo para ocasiones especiales como una cita por ejemplo. Debo confesar que, para mí, no hay nada como la sensación de una brisa fresca que acaricia mi desnudez; es sorprendente, estimulante y excitante. Dejar mi flor “respirar” no sólo es una manera excelente de estimularme, sino que hay muchos que consideran que es más sano: está claro que llevar unas bragas sintéticas con vaqueros estrechos no es nada bueno para la zona. Por muy tentador que puede ser ir sin bragas en verano, la verdad es que es muy arriesgado hacerlo con ropa ligera porque no quiero que todo el mundo se entere de mi estado de desnudez. Lo mejor es hacerlo en invierno con una falda hasta la rodilla y unas medias con liguero por debajo. Para mí es una de las experiencias más sensuales que hay. Por supuesto, lo mejor de ir sin bragas es ese momento de revelar mi secreto a un amante:  puede ser por dejabo de una mesa en un restaurante o donde sea.  Cuando estoy en casa siempre voy sin bragas. Incluso cuando estoy ordenándolas en sus diversos colores y estilos. Para mí, lo difícil no es escoger cuales voy a ponerme, sino que  la gran pregunta siempre es si voy a llevar bragas o […]

    Fantasías con antifaz

    Fue sólo recientemente que un buen amigo hizo una observación acerca de mi fetiche por llevar un antifaz. “Parece que solo te gusta llevar un antifaz para no ver a tus amantes… ” me dijo. Desde esa noche, he estado pensando mucho en los antifaces. No es que no quiera ver, se trata de sentir más… Cuando tengo los ojos tapados, puedo sumergirme en mi propio mundo de fantasía. Una caricia sencilla de repente significa mucho más cuando llevo un antifaz. Se convierte en algo emocionante dado que me es imposible anticipar o predecir su próximo movimiento. No tengo que pensar en absoluto. Puedo ser perfectamente egoísta y deliciosamente pasiva, para variar.ld. I don’t need to think at all. I can be perfectly selfish and deliciously passive for a change. [nggallery id=62] Photos by Yuky Lutz

    Suspensión

    El bondage en suspensión es algo que atrae a los fetichistas porque hace a la persona suspendida mucho más vulnerable cuando se encuentra incapacitada y sin posibilidad de escapar de sus ataduras. Si tratase de liberarse podría caer al suelo y hacerse daño, así que su ansiedad es aún mayor. Estar suspendido en un espacio abierto y amplio también convierte al sujeto indefenso en un objeto cuya absoluta impotencia puede ser tan eróticamente satisfactoria para él como para cualquier posible espectador que esté observándolo. La suspensión en amarre puede llegar a ser una forma de arte en algunas convenciones y clubs de temática fetichista. Particularmente quedé sorprendida por las performances que vi en alguno de esos clubs. Prefiero la suspensión sin dolor antes que la que utiliza ganchos y cadenas. Fue en la playa de Bogatell en Barcelona donde vi este gran entramado de cuerda y pensé que iba a plantear la suspensión por mí misma. [nggallery id=20] Aunque los tacones no son muy recomendables para escalar estas atracciones, combinaban perfectamente con mi minishort negros, camiseta de manga larga transparente negra también, así como las medias cortas que destacaban mis muslos blancos y puros para deleite de espontáneos fetichistas que pasaban por allí. Fotos Yuky.

    Upskirt

    El fetiche “upskirt” suele referirse a imágenes tomadas por fetichistas bajo la falda de una joven captando secuencias reales de sus muslos, ropa interior y área de la entrepierna. Si son afortunados incluso pueden encontrarse con que no lleve nada debajo. Los inicios de este fetiche pueden remontarse a la llegada de la minifalda en la década de los 60 y las oportunidades que ofrecía a estos fetichistas de realizar su fantasía con solo salir a la calle. Ahora, el fetiche upskirt se ha generalizado. Esto puede comprobarse en la cantidad de fotos tomadas por paparazzis con celebrities como Britney Spears, Paris Hilton and Lindsay Lohan saliendo de coches enseñando su ropa interior y a menudo algo más/menos que eso. Muchas veces estás imágenes son casuales pero muchas otras no lo son. No hay nada que guste más a un editor que una foto que revele lo que hay bajo la falda de una famosa para vender más ejemplares. Pensé en esto cuando estaba posando en esta sesión upskirt en top-less y quise remarcar también el fetiche por los calcetines a la vez que por los muslos desnudos. Teniendo en cuenta también mis labios rojos de caramelo y el movimiento de mi pelo rojo al girar la cintura, empecé a hacer remolinos con mi falda corta provocando espontáneos y eróticos momentos upskirt para fetichistas. Por lo que parece olvidé ponerme bragas. Fotos: Guy Moberly.

    Ropa mojada

    Últimamente me suelen pedir series en que aparezca con ropa mojada. Planes de vacaciones un tanto horterillas ofrecen a menudo concursos de camisetas mojadas para atraer más público. Estos concursos cuentan con atractivas chicas jóvenes con estrechas camisetas empapadas en cerveza caliente o agua fría para el entretenimiento popular, porque aunque sigan vestidas, sus pechos quedan completamente visibles. Cuando comenzó esta sesión sólo me tomó unos minutos adentrarme en la típica fantasía masculina de ver a una secretaria sin falda completamente empapada. No importa mucho si a la chica le ha cogido por sopresa una tormenta o si se ha metido directamente en la bañera de un hotel tras una importante conferencia, con tal de que los requisitos fetichistas estén todos en su sitio. Esta escena tenía que acabar con mi pelo largo goteando, medias empapadas, gafas empañadas, y bragas blancas mojadas. Lo más importante de todo era que mi blusa tenía que quedar totalmente transparente bajo el agua fría, revelando la apariencia de mis pechos temblorosos, y el tamaño y forma de mis durísimos pezones. Al final funcionó tan bien y lo disfruté tanto que tengo la intención de hacer más sesiones con ropa mojada en cuanto me sea posible. Estoy impaciente por compartir con vosotros los resultados de mi sesión de ropa mojada. [nggallery id=18] Fotos: Andrew O’Hara.

    Bragas de talle alto

    No mucho tiempo atrás jamás me hubiese imaginado llevando unas bragas de talle alto. Las veía tan pasadas de moda e impopulares que no hubiese creído nunca que algún día querría unas. No obstante, la ropa interior retro está tan demandada ahora, especialmente los sujetadores bala de los años 50, corsés y medias, que realmente sentí la necesidad de tener un par de bragas negras ajustadas de talle alto. Tras encontrarlas y probármelas por primera vez, descubrí inmediatamente el porqué de la popularidad perdida. No son precisamente la cosa más fácil de poner y quitar como comprobé al ir al baño. Encontré una ventaja inmediata, sin embargo, tenía la sensación de vestir una armadura de tela debajo de lo que llevaba puesto. Era como tener un conjunto secreto debajo del exterior. Durante la sesión pensé que sería más sexy evitar las medias y dejar colgando los broches del liguero. A juego con sujetador negro, las bragas casi se convertían en body, abrazando mis curvas y enfatizando mi estilo vintage. Quería el look “cabaret”, así que recogí mi pelo y lo cubrí con un sombrero destacando así mi largo cuello blanco. Las bragas de talle alto se asemejaban tanto a una faja, que al verme reflejada comprendí más que nunca el poder del fetiche vintage. [nggallery id=16] Fotografía Yuky.

    Pieles en la playa

    Incluso para un fetichista de las pieles como yo, parece impensable que llevase pieles en la playa este Enero, más aún cuando noto el intenso calor en mi piel desnuda ahora en pleno Julio. Es fácil imaginar pieles en invierno pero en Barcelona hace sol incluso los días fríos y casi mejor que lleves unas gafas de sol en lugar de un paraguas en el bolso. La gente siempre me mira en la playa por mi piel blanca y por la manera en que mi pelo rojizo refleja la luz del sol. En lugar de un completo bronceado sólo consigo más y más pecas. Sentí sus miradas en mí cuando desabroché el abrigo de piel. La sensación se agravó cuando me quité la falda para descubrir mis piernas en medias y mis tacones. Era imposible caminar con un mínimo de elegancia en la arena con ellos. Una vez acostumbrada a la temperatura, decidí que era el momento de desprenderme del abrigo y mostrar mi ropa interior de algodón negro en combinación con un sujetador retro blanco de lunares. Resulta mucho más provocativo llevar lencería en la playa en lugar de bikini. Aunque llevaba más ropa me sentía más expuesta que si hubiese estado desnuda caminando. La gente espera ver naturistas de pie en la distancia, pero por momentos alucina viendo a una chica en medias en su lugar. [nggallery id=15] Photography by YUKY

    Ligueros retro

    Tratando de dar con el liguero ideal me di cuenta de que estaba ante una tarea mucho más complicada de lo que imaginaba. En general todos los que veía eran típicos, poco favorecedores y hasta vulgares. Quería algo atemporal, que no pasase de moda y descubrí que con la lencería retro es difícil equivocarse. Encontré el liguero perfecto en la web de “Kiss Me Deadly”. Su diseño vintage de 6 tiras era sofisticado, favorecedor y atemporalmente seductor. Me alegré más aún al encontrar la ropa interior idónea para la sesión. El “Seven-Til-midnight” de encaje con detalles florales llevaba un lacito detrás que destacaba delicadamente el canalillo de mi trasero. Cuando por fin me puse las medias negras de seda y me vi, me sentí como una pin-up de los años 50 probando posturitas de “cheesecake” para un calendario. La manera más picante de llevar un liguero es con los broches por debajo de las bragas, así éstas se pueden quitar rápidamente sin perder tiempo desabrochando antes. Para mí, lo mejor de llevar liguero es sentir como mis muslos desnudos contactan puntualmente cuando el resto de mi cuerpo está cubierto y vestido. [nggallery id=10] Fotos Andrew O’Hara

    Bajando a la cueva

    No es ningún secreto cómo conseguir una buena mamada. Si queréis una, chicos, no podéis esperarla sólo cuando os apetezca, hay que ganársela. Tenéis que bajar y convencerla, en todos los sentidos de que ella va a ser lo primero (o la primera en correrse). Escribí no hace mucho un artículo para la revista GQ llamado “10 cosas sobre las mueres que aún ignoras” y uno de los puntos sobre los que hice hincapié fue que los hombres todavía no “bajan a la cueva” lo suficiente. He querido ilustrar este punto con alguna fotos significativas y estas me han parecido ideales. a ropa interior ajustada que llevaba durante la sesión era bastante fina y no deja mucho lugar a la imaginación. Con mi larga cabellera rojiza desplegada, maquillaje estilo años 80 y blusa transparente me revolví sobre el cubrecama echando mis caderas y trasero hacia adelante enfatizando así el centro de atención. [nggallery id=7] Fotos de Yuky.

    Spanking (azotes)

    Los azotes en en culo pueden ser un castigo morboso si forma parte de un escenario BDSM o un juego de rol. Cuando estamos delante de un caballo muchos tenemos el instinto de pegarle en la grupa, y lo mismo ocurre cuando estamos delante de un buen culo. Puede ser muy tabú y muchos hombres se reprimen por miedo a asustar a sus novias, pero este acto puede resultar también placentero para quien recibe los azotes. Daniel Bauer Siempre que uno está jugando con la idea de “dolor” es importante empezar muy suave y con intensidad leve, para que la persona sumisa pueda aguantar más y la sesión sea más duradera. Además con el metódo “poco a poco” podrás conocer mejor los límites de tu pareja. Los instrumentos usados para el spanking son generalmente la mano desnuda, para personas más atrevidas puedes usar paddles (paletas planas de cuero), fustas de montar a caballo y los látigos “gatos de nueve colas”. Es importante recordar que no se trata de ser cruel, y convencerse de que la crueldad sensual deja más marca. Es recomendable alternar los azotes con un poco de sensualidad en forma de caricias o besos. No se trata de “ser simpático” si no de confundir a tu pareja para que no tenga ni idea de lo que va a suceder a continuación. Recientemente acompañé a un amigo con inquietudes sobre el spanking a comprar una fusta. Le aconsejé ir a Decathlon, allí venden fustas de montar a caballo por […]

    Fetiche del chandal

    Un chandal es un jersei con una capucha y un bolsillo grande en la parte delantera, capaz para esconder cosas cuando uno está por allí. Como un expat británica, me sorprendió cuando descubrí que en el Reino Unido el chandal, una prenda cómoda y practica, había llegado a ser injustamente asociada con el crimen. Leí en algún sitio que llevar uno puede ser un motivo para negarte el derecho de admisión de bares o incluso algunos centros comerciales. Los Hoodies son personas que se visten chandal y en Reino Unido, han sido el tema de mucha crítica; algunos shoplifters han utilizado la capucha para encubrir sus identidades de CCTV cámaras fotográficas en centros de compras. Particularmente cuando es llevado con una gorra de béisbol, el hoodie se ha convertido en una marca registrada de “chavs”; llamado “chav-estilo” en un informe de Oxfam. En Julio de 2006, David Cameron, líder del Partido conservador, hizo un discurso en el que sugirió que el hoodie fuese usado más con fines o propósitos a la defensiva que ofensivos. El discurso fue referido como “abrazo a un hoodie” por Partido laborista. Personalmente me encantan los chandales y ahora saber que son asociados con ser mala, me gustan todavía más. Cuando no estoy haciendo fotos, vivo en chandal y me encanta la sensación de juventud que transmiten. Fotografía: Stephan

    Fetichismo por los muslos

    Las botas hasta los muslos se consideran eróticas o fetichistas y muchas veces se asocian con el sadomasoquismo o la prostitución. La imagen que transmiten es tan potente que ahora han llegado a la moda mainstream. Las botas altas se han utilizado en la moda fetish desde los 1950 cuando Irving Klaw las utilizó para vestir a sus modelos, incluyendo a Bettie Page. El verano pasado corté unos vaqueros para hacerme unos shorts y guardé las piernas que sobraban, con la idea de utilizarlas un día en unas fotos, y para mostrar mis muslos.   Fotografía Stephan

    Fetichismo por el pelo largo

    La Tricofilia o fetichismo del cabello es una parafilia en la cual la excitación sexual es alcanzada por admirar y acariciar el cabello de otra persona. La afición o entusiasmo por el pelo puede tener diferentes vertientes: Tocar y acariciar suavemente el cabello, el pelo largo, mojado, flequillo largo, pelirrojas (con el fetiche añadido de las pecas), etc… La excitación se puede producir mediante el contacto físico o la visualización del cabello, y a veces puede incluir el vello púbico, vello axilar y pelos en la piel. Según varios estudios, el pelo juega un rol muy importante en la selección natural. Un cabello largo y sano es una señal de la fertilidad, la juventud y la salud. Dado que el cabello humano crece muy lentamente, el pelo largo es una prueba visual de años y años de salud y bienestar. En ocasiones un pelo largo se asocia con la sexualidad femenina. Siempre he llevado el pelo largo y me encanta por su versatilidad, cuanto más largo más parece ser un accesorio fetichista. Si lo llevo suelto casi tapa mis pezones pero si lo recojo, expone todo mi cuello y mi nuca a ojos de quien quiera admirarlo. Fotografía YUKY. Para más fotos Members Area.  

    Lencería desconjunta

    Me encanta ir con lencería desconjunta. La mayoría de mujeres se imagina que lo que más pone a los hombres es el clásico conjunto de lencería negra con sujetador, braguitas, ligeros etc.… Sin embargo, según un estudio reciente se ha establecido que el look de stripper no excita tanto como se piensa. Los hombres no son tan complicados y la lencería que sugiere inocencia y diversión es la que más les gusta. Eso es algo que despierta más sus fantasías y su imaginación morbosa. La lencería desconjunta es perfecta para la seducción ya que obliga al hombre a centrarse en las prendas distintas con más atención, y así se fijan más en las partes del cuerpo que cada prenda pretende resaltar. Fotografía Sebas Romero.

    Calcetines hasta la rodilla

    Bienvenidos al inicio de mi fetish photo-blog. Aquí, en el futuro cercano, encontraréis actualizaciones regulares con mis ideas y reflexiones sobre lo dotadamente retorcido con acompañamiento de photo-sets que, lo sé, ilustrará mis opiniones de una forma más próxima y excitante. Realmente, estoy impaciente para guiaros a través de la asombrosa variedad de fetiches que llegarán por aquí muy pronto. Los calcetines por la rodilla son perfectamente fetichísticos en la medida en la que constituyen los más ordinario de la ropa interior. La blusa semitransparente de gasa que vestía en el foto-set se ajusta a mis hombros y sentía como si no llevara nada sólido. Mi coqueta falda insinúa mis curvas, pero nada más. Firmemente estirados, igualo el alto de los calcetines y el disfraz está completo. Incluso manteniéndome en mis tacones de “todo a cien” la imagen que proyectaba era perfectamente remilgada y correcta. Entonces, agarré la falda y la levanté. Sólo un poco. Con la clara exposición de mis suaves y cremosos muslos aparecidos entre la boca de mis calcetines y el borde de mi falda alzada, fui transformada por un pequeño movimiento. Lo que era remilgado pasó a ser informal y lo que era correcto pasó a ser indecente. Esto es sólo una introducción al mundo del fetiche y representa únicamente el primer post de una larga lista que incluye lo retorcido que ocasionalmente podéis haber oído, otros muchos que no y alguno que no podéis posiblemente ni imaginar. Photography by Andrew O’Hara Enjoy!

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