Látex

El látex se ha convertido en un material fetichista importante, casi equivalente a la misma piel desnuda para muchos de los amantes de este elemento. El látex puede reproducir, modelar y cambiar la esencia del cuerpo que lo lleva hasta el punto de transformarlo y reinterpretarlo, convirtiéndose en un llamativo sustito de la piel para quien lo lleva. Este efecto llega a ser mucho más pronunciado en un traje de una sola pieza que elimina toda característica natural reconocible y remite la realidad de quien lo lleva a las texturas, sonidos y aromas del material usado. Las piezas de látex se pueden combinar con elementos más clásicos como corsés, ligueros, medias y guantes haciendo que éstos causen un efecto muy distinto al de la tradicional lencería. Los colores logrados en la fabricación de este material, así como el brillo de su aspecto, enfatizan su artificialidad, pero al mismo tiempo su capacidad para ajustarse perfectamente a la forma del cuerpo, sugiere un origen mucho más orgánico. Es en este contraste de estímulos visuales, combinado con los diversos valores sensoriales característicos, donde radica el centro de atracción de los fetichistas por el látex.

Ir arriba