El corsé es un componente clave dentro del fetichismo más eminentemente sexual, con gran presencia en actividades BDSM. En una situación o relación BDSM, una sumisa puede llevar un corsé que esté ajustado en función del grado de restricción al que esté sometida. Una dominante también puede llevar un corsé, normalmente negro, pero por una razón meramente estética. Esta prenda cuando se lleva de manera correcta, bien ajustada, es garantía segura de una imagen imponente. Viene a ser una especie de armadura, y su minucioso diseño unido a los materiales con que está hecho, añade una incuestionable calidad a la autoridad y presencia de la dominante. Una combinación habitual en la mujer es la de dominatrix. Normalmente consta de un corsé o corpiño con medias y tacón alto de diversa clase. Las botas altas son muy comunes por como ensalzan la estatura, mientras que el corsé confirma la decisión de esculpir y controlar la propia figura. Algunos corsés específicos en que los pechos y la vulva quedan expuestos, pueden ser usados para el sexo vainilla u otras actividades BDSM.
La dominación

La dominación

En el BDSM (Bondage; Disciplina y Dominación; Sumisión y Sadismo; y Masoquismo) el dominante es quien manda. Los dominantes requieren cierta dosis de atención y dedicación. Para ellos, el acto de adoración de un sumiso representa una