No era mi intención hacer una sesión de globofilia o fetiche de globos. Estaba haciendo fotos para mi libro Inglés para pervertidos para ilustrar el capítulo de salud sexual y de repente, decidí que sería divertido inflar el preservativo. Es algo que los fetichistas de globos, o los “looners” como los llaman, entenderían muy bien.
A pesar de no ser un globo de verdad, lo que me gustó de fue el hecho que el látex era transparente y se podía ver las distorsiones de mi cara y labios a través de él. Esta vez, no reventé el globo. He aprendido que hay dos tipos de fetichistas de globos, los que le gusta reventarlos (se llaman “poppers”) y los que no.
Durante la sesión tuve que morder el condón para mantener su aire dentro. Me sentía como una muñeca de látex y me parecía a una también. Tenía una mirada con los ojos abiertos y una boca inmóvil. La blancura de mi piel contrastaba perfectamente con las manchas de mi pintalabios MAC.
La próxima vez tengo la intención de hacerlo con globos de verdad, y de ser una “popper” auténtica.
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!Qiuen fuera globo