Lencería desconjunta

El fetichismo por la lencería desconjunta es cada vez más popular. Amantes de este fetish dicen que les hace concentrar en cada prenda y la parte del cuerpo que cubre con más atención. Además una chica que se viste con braguitas y sujetadores de colores y / o estilos distintos, da la impresión de una chica rebelde anticonformista.

    2014: El año sin follar

    “¿Dónde están los cohetes?” me preguntaba mientras miraba el techo de mi salón durante un polvo mecánico y aburrido a finales del 2013. Y no echo la culpa al chico, que fue un encanto, sino que era culpa de la situación y mi falta de inspiración por hacer algo para mejorarla. Durante aquel ‘meter y sacar’ repetitivo, me puse a reflexionar y no podía creer que me aburría tanto cuando se supone que el sexo es mi gran pasión. Por eso me dedico al erotismo. Paso horas escribiendo sobre sexo y por suerte soy probadora de juguetes eróticos, ya que si no creo que sería insoportable pasar tanto tiempo pensando y fantaseando, y excitada. Sin embargo, cuando se presenta la oportunidad de tener sexo verdadero, yo necesito mucho más que sentir otra piel y las manos de otra persona encima mi cuerpo. Necesito un polvo explosivo. Necesito cohetes. Fue entonces cuando decidí que el ‘follar por follar’ se acabó para mí. Yo necesito otro tipo de sexo: necesito pasión, morbo y sobre todo algo me inspire para un artículo o un capítulo en un libro futuro. Ya hace un año desde que tomé esa decisión y el 2014 para mí ha sido el año sin follar por follar. Pero esto no quiere decir el año sin sexo; significa que he sido más exigente que nunca. Aunque es cierto que la calidad importa más que la cantidad, ser exigente tiene un precio porque las oportunidades de tener sexo explosivo no se […]

    Lencería en la playa

    Me puse lencería en lugar de bikini en la playa de Barcelona y mientras iba posando para el fotógrafo notaba la fría arena en mi vientre blanco. Como buena pelirroja me cuesta pasar bastante rato en la playa en pleno verano, así que elegí mi momento en Enero y escogí mi atuendo acorde a ello. Me encanta la lencería que no combina, así que me aseguré de dar esa impresión con mi sujetador transparente de lunares, boy-shorts negros muy ajustados, medias hasta medio muslo y tacones altos. La imagen de los tacones hundiéndose en la arena a medida que caminaba por la playa, se quedó grabada en mi mente mientras el fotógrafo hacía su trabajo. Estando allí, el brillo del sol empezó a ser demasiado para mis verdes ojos y tuve que cubrirme la cara con mi cálido pelo rojo. Esto me llevó a jugar con la idea usando la venda de ‘Le Boudoir’ que llevo en mi bolso para situaciones de emergencia. A pesar de que sabía que había nudistas un poco más allá en la playa, me hice más consciente de ellos bajo la venda de encaje, mucho más incluso que si los hubiese visto mirándome. Me imaginaba que algunos de ellos podían estar fotografiando nuestra sesión para su ropio beneficio, algo que de ser así no me importaba. Simplemente posé y me aseguré de estar intacta, a salvo de las frías olas que desaparecían justo tras de mí, donde no llegaban a alcanzarme. [nggallery id=22]Fotos Yuky.

    Pieles en la playa

    Incluso para un fetichista de las pieles como yo, parece impensable que llevase pieles en la playa este Enero, más aún cuando noto el intenso calor en mi piel desnuda ahora en pleno Julio. Es fácil imaginar pieles en invierno pero en Barcelona hace sol incluso los días fríos y casi mejor que lleves unas gafas de sol en lugar de un paraguas en el bolso. La gente siempre me mira en la playa por mi piel blanca y por la manera en que mi pelo rojizo refleja la luz del sol. En lugar de un completo bronceado sólo consigo más y más pecas. Sentí sus miradas en mí cuando desabroché el abrigo de piel. La sensación se agravó cuando me quité la falda para descubrir mis piernas en medias y mis tacones. Era imposible caminar con un mínimo de elegancia en la arena con ellos. Una vez acostumbrada a la temperatura, decidí que era el momento de desprenderme del abrigo y mostrar mi ropa interior de algodón negro en combinación con un sujetador retro blanco de lunares. Resulta mucho más provocativo llevar lencería en la playa en lugar de bikini. Aunque llevaba más ropa me sentía más expuesta que si hubiese estado desnuda caminando. La gente espera ver naturistas de pie en la distancia, pero por momentos alucina viendo a una chica en medias en su lugar. [nggallery id=15] Photography by YUKY

    Escogiendo las bragas perfectas

    No es tarea fácil elegir la ropa interior adecuada para el día que amanece. A veces es imposible elegir con sensatez, sobre todo cuando eres fetichista de las bragas, como yo, y dispones alrededor de 100 distintas. En tal caso, la tarea es casi imposible. No obstante hay algunos factores que siempre deberían tenerse en consideración: Muchas mujeres eligen bragas acordes con el sujetador que llevan, también incluso si sólo guardan una ligero parecido. Por lo que a mí respecta, me encanta la lencería desconjunta y siempre apuesto por ella. Es muy importante elegir ropa interior que quede bien con la ropa que llevas, que no atente contra ella. Por ejemplo, las bragas con volantes nunca son favorecedoras y deberían evitarse, fuera del estudio del algún fotógrafo o algún que otro dormitorio. Las bragas con tendencia a destacar el “cameltoe” no son recomendables ni en el mejor de los casos. También me pregunto cuantas chicas se toman su tiempo por la mañana para hacer la prueba del “whale-tail” (cola de ballena) con sus tangas. Si no lo hicieran, nadie podría permanecer impasible al pasar detrás de ellas justo en el momento de inclinarse a coger una bolsa de guisantes en el congelador del supermercado. También es importante considerar si tu elección va a ser vista por alguien más, ya sea amante, doctor o paramédico, por ejemplo. Para mí, practicar deporte implica usar ropa interior cómoda, hacer una sesión de fotos requiere algo especial y mis montones de ropa interior de […]

    Sueño polifetichista

    Sueño polifetichista Polifetichismo = muchos fetiches! Hay muchos fetiches en estas fotos: bondage con hilo de pescar, calcetines, lencería desconjunta, tacones… Fotografía Victor Ag.

    Fetiche del chandal

    Un chandal es un jersei con una capucha y un bolsillo grande en la parte delantera, capaz para esconder cosas cuando uno está por allí. Como un expat británica, me sorprendió cuando descubrí que en el Reino Unido el chandal, una prenda cómoda y practica, había llegado a ser injustamente asociada con el crimen. Leí en algún sitio que llevar uno puede ser un motivo para negarte el derecho de admisión de bares o incluso algunos centros comerciales. Los Hoodies son personas que se visten chandal y en Reino Unido, han sido el tema de mucha crítica; algunos shoplifters han utilizado la capucha para encubrir sus identidades de CCTV cámaras fotográficas en centros de compras. Particularmente cuando es llevado con una gorra de béisbol, el hoodie se ha convertido en una marca registrada de “chavs”; llamado “chav-estilo” en un informe de Oxfam. En Julio de 2006, David Cameron, líder del Partido conservador, hizo un discurso en el que sugirió que el hoodie fuese usado más con fines o propósitos a la defensiva que ofensivos. El discurso fue referido como “abrazo a un hoodie” por Partido laborista. Personalmente me encantan los chandales y ahora saber que son asociados con ser mala, me gustan todavía más. Cuando no estoy haciendo fotos, vivo en chandal y me encanta la sensación de juventud que transmiten. Fotografía: Stephan

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