Cuello

Los cuellos son como pequeños cuerpos con sus propias curvas únicas, tacto y olores. Para algunos fetichistas de cuello, la nuca tiene la misma importancia que unas piernas largas. Sin duda, el cuello es una zona erógena que responde bien a la exploración por manos, bocas y ojos.

    Explorando Fetiches Nuevos

    La experiencia incluía el mismo modelo, el mismo ambiente y el mismo fotógrafo, pero el resultado fue muy diferente a todo lo que habíamos hecho antes. En lugar de centrarnos en el fetichismo de pies, cosquilleos y bondage, tal y como hicimos en sesiones previas, esta vez decidimos explorar algunos nuevos fetiches y redescubrir algunos de los antiguos.

    Unaji – fetichismo por la nuca

    La nuca es una de las zonas erógenas más sensibles que hay. Siempre me sorprende  la intensidad y la variedad de placeres sensuales cuando mi cuello recibe la atención que se merece. Me encanta sentir caricias en  mi nuca y sentir dedos masajeándolo atentamente.  A veces me relaja todo el cuerpo, otras veces me despierta todas las partes, me pone la piel de gallina al instante y sólo quiero más y más. Con una inteligente combinación de besos suaves, un aliento cálido y  un suave mordisco, un amante me puede volver loca. La nuca tiene un atractivo especial para los japoneses. Lo llaman Unaji y, en su cultura, fue una de las partes del cuerpo de una mujer que  deja visible a menudo. Un fetichista de la nuca obtiene placer, tanto viéndola como adorándola. Para esta sesión de fotos, tuve mi pelo recogido exponiendo toda mi nuca al aire matinal de invierno al lado de la ventana, y mi cuello podía sentirlo todo. Fotos  Guy Moberly. [nggallery id=37]  

    El dolor de la lencería retro

    Cuando pienso en la lencería retro, siempre recuerdo el dolor que hay que aguantar para conseguir el look deseado. Vestirse para una sesión de lencería retro requiere un tiempo más que cualquier otro. Esto es especialmente cierto si hay un corsé en cuestión. Siempre tengo algunos problemas para ponerme el corsé sola, y muchas veces los fotógrafos me tienen que ayudar. Entonces descubrí la cantidad de control que tenía sobre ellos, cuando sentí sus manos temblorosas mientras me ataban. Cuando me cerraba los ojos me sentía como que me estaban atando poco a poco en un complicado juego de la esclavitud. Un corsé siempre cambia la forma de caminar y moverse. No sólo corrige una mala postura o impide que te encorvaras a la hora de sentarse. Así es como me sentí cuando me elegía mi lencería retro para esta sesión de fotos. Combiné unas medidas retro con costura de y un sujetador de punta de What Katy Did, un liguero de Van Doren y mi corsé favorito, el Black Ally de Bibian Blue. En ocasiones se puede olvidar el dolor de la lencería retro. Pero siempre vale la pena aguantarlo. [nggallery id=36] Fotos Guy Moberly COMPRA LAS MEDIAS RETRO AQUÍ  

    Luciendo sujetador

    Siempre he tenido debilidad por los sujetadores. En mi opinión, nunca se puede tener demasiados… Actualmente la mujer estadounidense tiene una media de 6 sujetadores; yo tengo 25, pero quiero más. Muchos más. Siempre he estado en torno a una talla 90b. Toda mujer sabe que el tamaño de su pecho varía en función del momento del mes, la posible toma de la píldora, y el peso en general de su cuerpo. Soy mucho más consciente de ello desde esta sesión de fotos. Siempre había querido hacer una sesión con el sujetador como protagonista, y cuando finalmente me dispuse a hacerla, me sorprendió descubrir que mis sujetadores preferidos ya no me sentaban bien. Había estado invirtiendo cada vez más tiempo en el deporte diario y en consecuencia resultó que mis pechos habían cambiado, para mi gusto a mejor. Muchas mujeres se decepcionarían por algo así pero no es mi caso. Mis pechos nunca han estado tan firmes y respingones como ahora. Así que para el set, tuve que conseguir algunos sujetadores nuevos rápidamente y cuando lo hice comprobé que en efecto ahora soy una 90a. Coincidió además que uno de mis esclavos se había vuelto rebelde y desobediente, y necesitaba un serio correctivo con urgencia. Como castigo perfecto, decidí que iba a ser quien financiara mi nueva colección de reemplazo: colección 90a. Una caja con todos los modelos que había previsto, llegó a los pocos días. Próximamente una amplia gama de imágenes con estos nuevos sujetadores. Estoy aguardando a que […]

    Voyeurismo

    Estoy a favor del voyeurismo consensuado y no tengo porque preocuparme de ser vista porque la gente que miro sabe que estoy presente. Recuerdo la primera vez que fui a un club de intercambio de pareja. Me sentía tímida, incómoda y fuera de lugar, ya que yo no era exhibicionista como las personas a mi alrededor. Más tarde me vi tomando una copa con el chico con el que iba y comprobando que las parejas allí estaban teniendo sexo abiertamente. Me daba vergüenza al principio pero poco a poco empecé a mirar y aprender. Mirar a una pareja real “follando” y descubrir que tienen un lenguaje privado de caricias, susurros y besos, es siempre mucho más interesante que el mecánico ajetreo de aburridos profesionales en el porno actual. En aquel club de intercambio, comprobar como otras tantas personas podían mirar si querían, fue una experiencia erótica intensa. Me sentí del todo tranquila mirando, porque entendí que aquella pareja hubiera estado haciendo lo mismo con mi presencia o sin ella. Podía estar allí y mirar, y no preocuparme lo más mínimo de si debiera o no hacerlo. Tuve otra experiencia voyeurística digna de mención en el festival erótico de Barcelona. Strippers famosos y estrellas del porno subieron al escenario y empezaron a bailar y quitarse la ropa. Una vez desnudos el sonido creciente de cámaras y flashes llamaba la atención. A continuación los artistas tenían que elegir a alguien entre el público e incluirlo en su actuación. Las chicas hacían de […]

    ¡Ay! El dolor en el BDSM

    Admitámoslo, durante el sexo convencional puede producirse dolor, sobretodo con mordiscos, arañazos y tirones de pelo producto de arrebatos amorosos. A algunas personas les gustan estas cosas y a otras no.  De todos modos, lo que no se debe olvidar es que las manifestaciones suelen ser, por lo general, occurencias espontáneas que se producen en un momento de exaltación, mientras que en el BDSM el dolor se aplica de forma deliberada y concreta para aumentar la excitación sexual. Fotos del libro DESÉAME COMO SI ME ODIARAS Photography by David Vega DESÉAME COMO SI ME ODIARAS, escrito por Venus O’Hara y Erika Lust, desentraña todos los secretos de la dominación y la sumisión en un exhaustivo recorrido por el mundo del BDSM y el fetichismo. El libro explica de manera amena y directa cómo se establecen las relaciones de dominación en el sexo, cómo elegir un rol adecuado y actuar en consecuencia, y cuál es la forma de llevar a cabo estas prácticas de una manera segura y consensuada. Las autoras, además, te ofrecen una guía detallada del instrumental perfecto para cada práctica, recuerdan las mejores películas y literatura sobre BDSM y comparten sus experiencias y relatos más privados. El BDSM y el fetichismo, grandes tabús para la mayoría de la gente, aparecen en este libro como prácticas sanas y seguras desde su nivel más elemental, y que pueden, además, aportar a las relaciones nuevos e interesantes matices. COMPRALO AQUÍ Incluye unas cintas para atar de Bijoux Indéscrets, ideal para principiantes […]

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